Qué ver en Palma de Mallorca

18 lugares que todo viajero desea ver en Palma de Mallorca

Llegamos en avión al Aeropuerto de Palma de Mallorca y nos dirigimos al parking en el aeropuerto donde se encuentra nuestro vehículo de alquiler con el que recorreremos la isla. Si bien no faltan transportes públicos, Palma de Mallorca se recorre con facilidad en motocicleta o con un coche como ha sido nuestro caso.

Palma de Mallorca fue desde antiguo una ciudad muy querida, pero no con el interés con el que hoy la quieren conocer sus visitantes. Codiciada por Romanos, árabes y hasta piratas berberiscos llegados del norte de África quisieron hacerse con ella y con sus riquezas como botines.

Al rey Jaume I, se le debe un papel en la historia como recristianizador de la ciudad y de la isla, cuando acabó con el dominio musulmán en el siglo XIII. A ese rey interesado en dejar huella, se le debe, además, órdenes de construcción de algunos de los edificios más antiguos de la ciudad que hoy forman la parte más valiosa del patrimonio monumental de La Ciudat, como la conocen los locales.

El visitante ha de traspasar las murallas defensivas del siglo XVIII para llegar al casco histórico de Palma. Callejeando descubrirá templos antiguos, palacios urbanos, residencias señoriales y, en algunas de ellas, encantadores patios que, como mínimo, resultan pintorescos.

Palma de Mallorca se extiende a lo largo de una franja de costa de unos 15 kilómetros. Es el núcleo principal de la isla de Mallorca en el que viven casi la mitad de los residentes en el territorio insular. Hacia el mar, Palma se abre en una bahía muy amplia que en lo cercano está tapizada de yates y veleros.

Mirando hacia el interior, La Ciutat ofrece una armonía de tejados escalonados, con el verde de sus pinos mediterráneos coronando las alturas, de entre las que destaca su Castillo de Bellver. Una ciudad, una conurbación como la de Palma de Mallorca, tan marcadamente mediterránea, se presenta llena de oportunidades para cualquier viajero curioso dispuesto a la aventura.

A modo de guía, estos lugares, monumentos y puntos de interés representan localizaciones que ningún viajero debería perderse. Empezando por la Catedral de Palma, un edificio que, junto al puerto, parece un barco siempre dispuesto a hacerse a la mar:

La Seo

Es la construcción más representativa del skyline bajo de Palma. El castillo fue levantado y reacondicionado entre los siglos XIV y XIX. Un atractivo especial de esta construcción es la decoración de sus interiores, obra del genial Gaudí. Describirla es una cosa, ver esa decoración al natural es otra.

En la Catedral de Palma, no hay que dejar de admirar la llamada Puerta del Mirador que rompe un muro de la construcción en la dirección del mar. Se trata de una creación de Gullén Sagrera, el mismo que diseñó La Lonja de Palma de Mallorca. Otro monumento singular de Palma.

Entre sus muros, hay que ver y disfrutar de la Capilla Real, de la de la Trinidad y, por supuesto, hay que conocer con detalle el Museo Catedralicio que acoge una buena representación de obras de imaginería barroca. El edificio es gótico y suele sorprender su perfecta armonía junto a su localización frente al puerto pesquero, todo, a pesar del ingente tamaño de la construcción.

La Seo se levanta sobre una antigua mezquita árabe, la Medina Mayurqa, y fue ordenada construir por el referido Jaume I. También en su interior, llama la atención la descomunal altura de sus bóvedas, el rosetón, del que se dice que es el mayor de todos los góticos del mundo y el baldaquino de hierro forjado salido de las manos del mismo Gaudí.

La Almudaina

La Almudaina es el viejo palacio real que usaron como residencia los primeros reyes de Mallorca. El conjunto fue edificado sobre un alcázar árabe original. Su decoración interior no deja de ser contradictoria, o, cuando menos extraña. Tiene el aspecto de un palacio árabe, pero la ornamentación de la Capilla de Santa Ana de su interior en gótico flamígero rompe con lo que el viajero no advertido esperaría encontrar dentro. Hoy, la Almudaina está dedicada a albergar exposiciones permanentes y no permanentes.

La Lonja. Es la sede del Museo de Bellas Artes de Palma. Pero también es uno de los de gótico civil más hermosos de este país. Se llama lonja, porque en su origen era un edificio de contratación. Es obra de Guillem Sagrera y destaca por su interior ricamente decorado y por su también maravillosa fachada. Hay que fijarse igualmente en las columnas salomónicas y en la bóveda de crucería que sorprenden y hasta parecen inadecuados para un edificio no religioso.

Consulat del Mar

Está situado muy cerca de La Lonja de Palma. Es sede del Gobierno Autónomo de Baleares y en su interior se puede ver una galería de estilo renacentista del siglo XVII.

Paseig del Borne

Este paseo es el centro del casco histórico de Palma de Mallorca, el punto cero, y, por extensión es un lugar de encuentro y también uno de partida para los que quieren conocer las bellezas de la ciudad a pie, paso a paso. Tanto por el lado izquierdo, como por la acera derecha, convergen calles donde se concentra una cantidad importante de palacetes urbanos fechados entre los siglos XVII y XVIII que exhiben una más que apreciable influencia italiana. Algo que es una nota dominante en otras muchas construcciones antiguas de La Ciutat.

Zona Catedral-Plaza de Cort

Es un lugar especial para captar imágenes de lo más granado de los palacios antiguos de la capital balear. Hay que ver el Palacio de Colom, el de la familia Villalonga, el palacete de Oleo, el de Truyols o el de Oleza. En la misma zona, podemos ver también el Palacio Arzobispal, los Baños Árabes y la Iglesia de San Francisco. Los Baños Árabes son de los pocos restos intactos, o poco alterados, que se conservan del tiempo de la dominación musulmana de Mallorca.

Plaza de Cort

En esta céntrica plaza de Palma, se puede ver el viejo edificio del ayuntamiento, con su magnífica fachada del siglo XVII y, cómo no, con su tejado tan característico. Cerca, muy cerca, hay que visitar la Iglesia de Santa Catalina, sí, también en estilo gótico.

El Puig de San Pere

Está situado en el mismo paseo del Borne, justo detrás de la Lonja. Se trata de uno de los barrios más antiguos de la capital balear. En el Puig, hay que ver la Iglesia de la Santa Cruz, una construcción que está fechada en el siglo XIV, sobre una vieja cripta del XIII; la Casa Weyler, hogar del famoso militar decimonónico; así como la Casa Belloto y el conocido como Palacio de Montenegro. Mucho que ver.

Plaza Mayor

En los alrededores de la Plaza Mayor, tampoco hay que perderse lo que hay alrededor de dos de las vías principales de la zona, la Rambla y la Avenida de Jaime III. Dos vías comerciales muy importantes en Palma. En ese tramo, hay que ver el famoso balcón de estilo barroco de la Casa Berga. Hoy es sede del Tribunal Provincial de Justicia. Y también el conjunto arquitectónico que se acomoda en la calle Sindicato, espacio gremial de Palma en tiempos antiguos. En su día, la zona ocupada por la Plaza Mayor fue un convento, el de San Felipe Neri, que fue demolido.

Castillo de Bellver

Es la fortaleza histórica principal de la ciudad. Mantiene una posición dominante desde las alturas de una colina. Llama la atención su planta circular, su elegancia gótica y su extraordinaria funcionalidad. Sus salas interiores forman un museo con notables piezas clásicas.

Palma Aquarium

Un acuario inmenso en el que se puede disfrutar de especies animales de todos los mares del mundo. Tiburones, rayas, pero también colonias de anémonas.

Fundació Pilar y Joan Miró

Imprescindible para los amantes de su pintura y de la obra plástica mironiana. Lo mejor, su localización en la casa que un día habitó el creador mallorquín que también fuera su taller.

Castillo de San Carlos

Se trata de una pequeña fortificación militar situada a la entrada del puerto de Palma y levantado en su momento para defenderlo. Hoy, se encuentra dentro de las instalaciones de la Base Naval de Porto Pí. Alberga un interesante museo histórico-militar.

Pueblo Español

Se trata de un pequeño parque temático construido en la década de 1960 por el arquitecto Fernando Chueca Goitia en el barrio de Palma de Son Espanyolet. Acoge algunas de las tipologías constructivas regionales españolas, compitiendo en la actualidad con el Pueblo Español de Barcelona.

Convento de San Francisco

La construcción original es del siglo XIII e incluye un templo, un claustro y una serie de edificaciones relacionadas y adosadas.

Iglesia de Santa Eulalia

Es el templo en el que fue coronado el rey Jaime II de Mallorca en 1276. Está ubicada en la casco antiguo de Palma y tiene tres naves. Su campanario es muy posterior, del siglo XIX y llama la atención por su altura y por su forma puntiaguda.

Gran Hotel

Construcción modernista fechada en 1903 que hoy es sede de la Fundación La Caixa. Es una obra del gran arquitecto Lluís Domènech i Montaner

Palacio March

Un gran palacio del centro histórico de la ciudad cerca de la catedral. Fue levantado entre 1939 y 1945. Es sede de la Fundación Bartolomé March.

Estos 18 lugares, puntos, edificios y zonas de Palma de Mallorca pueden ser sólo un principio, un primer encuentro para el comienzo de un idilio con una ciudad que se dejará querer de todo aquel que se interese por ella. Así es Palma de Mallorca.